asion@asion.org
ASION es miembro de
c/ Reyes Magos, 10. Bajo interior. 28009. MADRID
Tel. 91 504 0998
 

Blog

El bautizo de Hugo, una oda al optimismo

Este es el texto que el papá de Hugo, un pequeño que ha superado una leucemia después de un tiempo de duros tratamientos y de pasar por un trasplante de médula gracias a un donante muy especial, su hermano Sergio, escribió para un momento muy importante en la vida de su familia. Gracias por dejarnos compartirlo: 

Hoy es un día especial, porque bautizamos a un niño especial, Hugo. Por eso se me ocurrió la idea de escribir y, si me lo permitís, leeros algo. Esa idea inmediatamente me llevo a pensar en el libro de nuestra amiga Mónica Esgueva, “Cuando sea feliz”, la llamé y  se lo comente, le pedí permiso para leeros unos párrafos de su libro, no solo me dio permiso sino que se sintió emocionada al acordarme de ella para el bautizo de Hugo, según hablamos la planteé que, ya que nos conoces y eres la autora del libro, quién mejor que tú para elegir los párrafos. Dicho y hecho, la selección fue ésta, espero os guste, os haga reflexionar y para vosotros, mis cuatro pilares Mercedes, Javier, Sergio y Hugo os sirva de pequeño homenaje:

2015-05-3--16-48-15

“¿Quien no se ha topado alguna vez con compañeros que llegan a la oficina con una sonrisa aunque sea lunes y haga un día de perros? ¿O con el panadero que nos saluda jovial mientras nos tiende la barra de pan? ¿O el vecino que siempre parece estar de buen humor sin que adivinemos muy bien por qué? Los optimistas suelen emplear enfoques sanos cuando se enfrentan a un problema. En otras palabras, lo hace de manera activa en vez de permitir que un simple contratiempo se convierta en un huracán

que trastoque toda su vida. Tienden a confiar en que encontrarán una solución y suelen adoptar una visión positiva ante cualquier situación.

Cuantas veces he escuchado: “Claro que tú puedes permitirte ser optimista, pero si tuvieras los problemas y responsabilidades que tengo yo, seria otra historia”. El optimismo es fundamentalmente una cuestión de actitud. En todas las culturas existen proverbios que nos recuerdan que el vaso se puede ver medio lleno o medio vacío. El poeta americano Walt Whitman escribía: “No veo ni una sola imperfección en todo el Universo”. ¿Cuántas ves tú?

A cada momento podemos encontrar poderosas razones para ver la vida teñida de rosa, y seguro que otras muchas para percibirla totalmente gris. Sólo depende de nosotros y de la elección que tomemos. Bismarck decía que la vida es como estar en el dentista, uno piensa que lo peor está por llegar y, sin embargo, ya ha pasado.

El optimismo constituye un acicate imprescindible para la construcción de esos sueños. Aquellos que nos empujan a seguir sendas desconocidas nos estimulan y nos hacen superarnos. Sin ellos caminamos como autómatas, llevando una vida desprovista de poesía y alegría. Los grandes soñadores como Martín Luther King o Nelson Mandela nos muestran que debemos creer en nuestras visiones de juventud, o al menos mantener esa imaginación y positivismo de entonces, cuando la palabra imposible no existía en nuestro vocabulario. Hemos de poner nuestros talentos, brío y ánimo al servicio de nuestros ideales. Para ello hay que mantener la convicción y la fe de que aquello a lo que aspiramos es perfectamente realizable a pesar de las criticas, los obstáculos y las contrariedades que puedan aparecer. Nuestra confianza ha de ser infinita, y nuestro optimismo a prueba de bomba. Solo así podremos convertirnos en los arquitectos de nuestras ambiciones, y en última instancia, de nuestra propia felicidad.

Podemos pagar a otros para que limpien nuestra casa, nos hagan la declaración de la renta, nos enseñen inglés o nos operen. Podemos permitirnos un buen masaje, incluso sexo o un viaje psicodélico con drogas para conseguir un atisbo de ese éxtasis que se nos antoja resbaladizo en la vida diaria. Podemos conspirar y manipular para prosperar en la empresa y acceder a puestos de poder con el fin de que nos obedezcan.

Pero nadie puede hacernos felices, porque ese es un estado que ni se compra ni se alcanza a través de los demás.

 

Todo esto viene, porque Hugo, aun siendo un bebe y con todo lo que ha vivido a su corta edad nos ha dado una lección de optimismo y felicidad, lección que deberíamos aprender los aquí presentes.

No me gustaría despedirme sin daros las gracias de todo corazón por el apoyo recibido en estos meses tan duros, muy especialmente a ti Mercedes, compañera de viaje, por ser esa pedazo madraza, esposa y ante todo persona que eres, te quiero, a ti Javier por haber afrontado y haberte hecho cargo de la casa todos los meses de hospital, y a Sergio, a ti Sergio, que decir, sin ti no podríamos estar celebrando este bautizo, gracias a tu médula tu hermano esta como le vemos, hecho un campeón, y gracias también por esa madurez que has demostrado.

Un beso de todo corazón y GRACIAS, MUCHAS GRACIAS.

Comentarios

Escribe un comentario

Esta es una tienda de demostración para propósitos de prueba — no se deberá cumplir ningún pedido. Descartar